Protocolo Familiar
25 octubre, 2021
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Un informe presentado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo señala que el 92% de las empresas familiares no llegan a la tercera generación por una mala gestión y planificación en la estrategia de sucesiones empresariales.

¿Por qué ocurre esto? En un principio, el negocio familiar suele ser sencillo de gestionar ya que los socios fundadores son pocos, la toma de decisiones es rápida y el patrimonio no se dispersa. Pero a medida que la familia aumenta, los problemas crecen con ella.

Los problemas más frecuentes están relacionados con la misma relación familiar. Por ejemplo:

  • Ruptura del matrimonio de los fundadores en gananciales.
  • La incorporación de los hijos a la empresa.
  • La entrada en escena de los cónyuges de los hijos.
  • La cesión de la dirección de los fundadores a los hijos.
  • Fallecimiento sobrevenido de un socio.
  • Deudas de uno de los socios que puedan repercutir en la marcha de la empresa.

 ¿Cómo podemos ayudar a la empresa ante estos problemas?

Tener un protocolo familiar es especialmente útil antes estas y otras circunstancias.

El protocolo familiar es el compromiso firmado por los miembros de la familia empresaria-propietaria donde se regulan las relaciones familiares, profesionales y económicas mediante acuerdos y reglas de funcionamiento claras sobre los roles y responsabilidades de cada individuo.

Los principales objetivos del protocolo es garantizar la continuidad de la empresa a las generaciones venideras, dar un paso en la profesionalización de la empresa familiar, regular las relaciones entre los propietarios familiares y la empresa familiar con un tratamiento profesional de los conflictos, y también, armonizar la vida familiar con la empresa.

El protocolo familiar es una herramienta altamente eficaz que va a aportar importantes beneficios a la empresa. Entre ellos:

 

  • Identificar el modelo de empresa que se tiene y el que se quiere conseguir en el futuro.
  • Otorgar un mayor compromiso de los miembros de la compañía.
  • Permitir establecer criterios concretos de actuación.

El resultado es una gestión más eficaz y una mayor seguridad tanto financiera como corporativa.

Desde mi punto de vista el protocolo familiar no se puede centrar sólo en el documento, con una visión estrictamente legal; es un proceso. Más allá de las implicaciones jurídicas del documento, que es el resultado de todo el proceso, en el Protocolo Familiar intervienen multitud de aspectos emocionales, patrimoniales, estratégicos y empresariales, que exigen un enfoque amplio y multidisciplinar. Por otra parte, es un proceso que se va a mantener vivo en los años futuros con la llegada de los herederos.

 

Una buena labor de consultoría empresarial y familiar es fundamental para crear un protocolo familiar bueno para la empresa, estable y transparente.

Antonio Guerrero

 

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