LA GRAN OPORTUNIDAD
7 octubre, 2021
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A estas alturas ya tenemos una idea, más o menos, sobre los fondos Next Generation y del por qué de las esperanzas depositadas en ellos. Pero debemos ser conscientes que, aún siendo extraordinariamente significativa su cuantía (140.000 millones de euros, el 12% de nuestro PIB de 2020, 1.122 millones de euros), lo verdaderamente importante es cómo se inviertan, que los proyectos que se acometan con este dinero, sirvan, de verdad, para cambiar nuestro modelo económico-social.

En principio, los cuatro ejes del plan de recuperación (Transición ecológica, Transformación digital, Cohesión territorial y social, e Igualdad de género), que puedan presentar proyectos organizaciones públicas y privadas, y que se busquen proyectos colaborativos, entiendo que, con la idea de hacerlos más sólidos, suena bien. Se abordan los temas que van a facilitar ese cambio “socioculturaleconómico”.

Sin embargo, podemos correr el peligro que se presenten magníficos proyectos, pero que no exista una armonización entre ellos, que no respondan a una verdadera estrategia de país en cada uno de esos ejes previstos (existen precedentes más o menos recientes), y que, incluso siendo positivos en el corto y medio plazo, no superen el gran reto de afianzar ese cambio en el largo plazo, y hacer sostenible ese desarrollo de nuestra economía, y de los avances sociales y medioambientales.

Respecto a las pymes, si estamos de acuerdo que el objetivo principal del plan es la mejora de la productividad, quizás sea en los ejes de Transición ecológica y Transformación digital donde existan más oportunidades con proyectos de eficiencia energética, de uso de renovables, de movilidad sostenible, de economía circular –con el incremento de la reutilización y el reciclaje–, de mejora de la conectividad, de más y mejor uso de los datos, de teletrabajo, de automatización de procesos (inventario, logística…), etc…

Por esto, deben ser proyectos estratégicos, que impulsen una verdadera transformación económica y de calidad de las PYMES. Proyectos que mejoren los ingresos, ahorren costes, hagan procesos de negocio más eficientes, más automatizados, más escalables. Proyectos que desarrollen talento y creen puestos de trabajo de calidad, y tengan un impacto positivo en el sector económico y en la economía en general, en definitiva, deben ser inversiones con un cariz transformador.

 

Antonio Guerrero

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