OLIGOPOLIOS AMABLES

oligopolios

Consideramos oligopolios aquellos mercados con reducido número de competidores y gran número de potenciales clientes, de manera que aquellos controlan y acaparan las ventas. Suelen ser productos poco diferenciados, y las empresas tienen cierta interdependencia, en unos casos con pactos de dudosa licitud en los que deciden precios, cantidades, reparto de mercados, y en otros compitiendo entre sí, pero de forma relativamente autocontrolada, sabedores que sus acciones afectan los resultados de los demás.

 

Por su parte los clientes sufrimos los oligopolios, como las subidas de precio al unísono de las petroleras, los acuerdos de las operadoras telefónicas o de las eléctricas, que generan indignación unánime y manifiesta, aunque, en verdad, con pocos resultados.

 

Sin embargo, parece que aceptamos que las grandes tecnológicas tengan una concentración de mercado de tal calibre que posiblemente, como todas las situaciones oligopolísticas, plantee graves riesgos futuros. Sus estrategias de adquisición de toda empresa que acapare alguna fase de su cadena de valor, presente o futura, les lleva posiciones dominantes muy alarmantes.

 

Por ejemplo, a través de Google se realizan el 92 por ciento de las búsquedas en Internet y acumula más de setenta empresas compradas. Facebook, después de millonarias adquisiciones, controla el mercado de las redes sociales con las cuatro más utilizadas –Facebook, Instagram, Whatsapp y Messenger–, con más de 1.000 millones de usuarios mensuales activos. Amazon, que posee alrededor del 40% del mercado ecommerce, parece que quiere tomar una posición dominante en el sector de las plataformas de streaming, en esa línea ha comprado Metro Goldwyn Mayer (MGM), pagando un 40% más de su valor. ¡Será por dinero! Es tanta la capitalización de estas empresas que, si ya estaban por las nubes, se ha vuelto estratosféricas con la pandemia, su tendencia ya no solo es monopolizar sus mercados de origen, sino introducirse en otros sectores.

 

Por posiciones dominantes mucho menores otras empresas fueron obligadas a dividirse o cesar en sus prácticas obstaculizadoras de la competencia. Pero, la ‘amabilidad’ de estas empresas, que nos ayudan en nuestro día a día, nos dan servicios gratuitos, y tienen excelentes servicios postventa, posiblemente relaja nuestro sentido crítico y las medidas regulatorias.

 

Antonio Guerrero

Compartir:
Últimos artículos

¡Hola chicos!

La relajación experimentada en las formas y tratamientos en las relaciones sociales es palpable en cualquier ámbito, ya sea en las personales o profesionales. Esta

Sin alma

Lo normal y lógico cuando se compra una empresa familiar es introducir un nuevo equipo directivo para profesionalizar la gestión, en resumen, diseñar un sistema

Unir o confrontar

“¿Por qué seguimos dirigiendo las empresas desde la confrontación interna?” Me preguntaba un alumno, trabajador cualificado y con muchas ganas de desarrollarse profesionalmente. “Si está

Atreverse

La prudencia, virtud muy importante para los economistas, no es amiga del miedo y la cobardía, tampoco de la excusa, ni de la parálisis por

Send Us A Message

Ir al contenido