Lecciones de la pandemia (II)
29 junio, 2020
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Continuamos reflexionado sobre las lecciones de la pandemia: escuchamos lo que queremos, no siempre querer es poder, la previsión es muy importante y la planificación también, somos más adaptables de lo que pensábamos, no estábamos digitalizados y las personas deben ser el centro.

Tantos libros de autoayuda y charlas de pensamiento positivo nos pueden hacer creer que con el sólo deseo, repetitivo, intenso y ansioso, se conseguirán nuestros objetivos. Sin embargo, los hechos en nuestros día a día nos demuestran que no basta, sino que debemos acompañarlo de trabajo, preparación, constancia y recursos. Así, el mantra -pronunciado por unos y otros–, “tenemos la mejor sanidad del mundo” no ha sido suficiente, y más si la previsión, que como saben, sirve para estar preparados determinando qué hacer ante posibles sucesos, y la planificación, definir las actividades a realizar, cómo hacerlas, cuándo y quién, para reducir la aleatoriedad, la improvisación, la duplicidad de esfuerzos, han brillado por su ausencia.

Y como parece que, para aprender se necesita tropezar varias veces en la misma piedra, tenemos nuevo mantra “saldremos más fuertes”. ¿Más fuertes en qué? Con todas las costuras rotas, las económicas, las anímicas, las políticas, las sociales. Qué cambios estructurales se van a producir en nuestro sistemas económico, político y social para salir más fuertes, esa es la clave.

Por último, dos lecciones tremendamente positivas, hemos sido más adaptables de lo que pensábamos, lo que debe servirnos para perder los miedos ante los cambios profesionales y personales que nos acontecerán en el futuro, y se ha confirmado que las personas han sido y son el principal motivo de nuestras preocupaciones y los protagonistas de grandes muestras de altruismo, esfuerzos denodados y responsabilidad al límite. Es el momento de diseñarnos una nueva relación con el entorno, nuevas formas de trabajar, nuevas formas de entender nuestras relaciones laborales, en la que las personas sean el centro de nuestras preocupaciones e intereses, y actuemos desde la generosidad, ofrezcamos confianza, demos libertad, otorguemos responsabilidades y planteemos un desarrollo profesional.

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